sábado, 13 de agosto de 2011

Mezcla


Yo tomo mis decisiones, marco el ritmo, sigo el compás de mi pies, tic tac, sé lo que tengo que hacer y no me detengo ante nada ni nadie, hoy me voy a comer el mundo de mil maneras diferentes, con nata, con chocolate, con vainilla, con fresas... me da igual el qué solo me importa el cómo. De hecho, no me importa nada. Solo quiero gritar, gritar y liberarme. El sol se filtra en mi pelo, juguetea con él y lo esparce hacia distintos lados. Esa sensación... sí, es la libertad.

Le despierta el sol, que se cuela a través de las rendijas de su ventana... Es un nuevo día. Sonríe.


¿Sabéis que en el aeropuerto de Los Ángeles las salidas y las llegadas están en pisos distintos? Para que los 30.000 rompecorazones que llegan cada mes, no vean a los 30.000 que se marchan con el corazón roto.

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